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¿Qué diferencia una prenda de ropa responsable de una que no lo es?

Seguro que has oído a hablar de lo perjudicial que es el fast fashion y las grandes cadenas de la moda, y también de que existen alternativas… A lo mejor has escuchado o leído alguna vez el concepto de moda responsable.

A continuación te explicamos de forma sencilla qué diferencia una prenda/ marca de moda responsable de una que no lo es, para que a la hora de elegir qué quieres consumir te sea fácil de identificar.

Hay tres grandes bloques en los que nos podemos fijar a la hora de saber si una prenda se puede considerar responsable o no:

Los materiales con que se ha producido:

Siempre es preferible que sean materiales de cultivo ecológico, o de materias recicladas. Actualmente se hacen muchas fibras a partir de tejidos reutilizados (como jeans o lana) o incluso de otros materiales, como el PET de las botellas.

Si no es ecológico, es preferible que sean materias naturales, es decir que provienen de plantas; como el algodón, el lino, el cáñamo… Aunque hace falta remarcar que muchas veces, si no son ecológicos esconden historias de explotación sobre los agricultores, gran consumo de agua, y contaminación por los pesticidas que se usan durante el cultivo. Además favorece el uso de semillas modificadas genéticamente y el monocultivo; que perjudica gravemente el suelo y provoca pérdida de biodiversidad.

Los peores tejidos, y los más usuales en nuestra ropa, son los que provienen del petróleo, o sea todos los sintéticos: poliésteres, poliamidas, viscosas… Estos requieren extracción de petróleo y procesos de transformación costosos y contaminantes, y además son muy difíciles de reciclar; o sea que es la peor opción.

La mano de obra es otro indicador importante:

No se puede generalizar ni meter todo en un mismo saco… pero de entrada podemos desconfiar de la producción que viene de países como: China, Bangladesh, Marruecos, México… Y también del “made in Italy” por qué esconde lo mismo bajo un paraguas irreal.

En este caso hace falta prestar atención a sellos como el “Fairtrade- Comercio Justo” o el “Fair Wear Foundation” que indican, que aunque la producción venga de países como los nombrados, garantizan un impacto social positivo detrás.

Esto quiere decir que garantizan que no hay trabajo esclavo ni trabajo infantil, que se pagan sueldos dignos, que se permite la libre asociación y sindicación de las trabajadoras, que se hacen jornadas laborales aceptables y que se pagan las horas extras. Lo que vendría a ser justo.

Otra muy buena opción es comprar a marcas de proximidad, que te permitan conocer quién hay detrás de las máquinas de coser, y por tanto quién y en qué condiciones cose tus prendas. Además es una bonita experiencia que hará que tu nueva prenda tenga un valor más especial.

Un buen indicador de responsabilidad es también el sistema de producción:

Lo que hace más imposible la sostenibilidad en  moda es, sin duda, el sistema de producción que lo rige. Es decir, por mucho que usemos algodón ecológico y que nuestra producción se haga en un taller de inserción laboral en medio de Barcelona, sigue sin ser sostenible, y por tanto responsable a nivel ecológico, producir 50 colecciones al año, como hacen las grandes cadenas.

Es decir, que el cambio de paradigma va más allá; hace falta replantear toda la cadena y la necesidad de producción, distribución y venta. Las necesidades de compra contínua no son reales, y generan un impacto medio ambiental altísimo.

Y ahora, ¿qué hacemos con toda esta información?

Bien, yo creo que el primer paso es tenerla, conocerla. A partir de ahí podemos ir fijándonos en cosas cuando salimos a comprar. Aquí te planteo unos cuantos tips que te ayudarán a ver si la prenda que vas a adquirir es responsable o no:

  • para empezar; ¿necesitas esa prenda que vas a comprar?
  • Si vas directamente a una gran cadena de moda, lo más probable es que no encuentres prendas responsables, ya que las propias empresas no lo son, así que por mucho que te encuentres con una colección cápsula “consciente” o “sostenible” o “verde”, no te dejes engañar, es una excepción dentro de la tienda, y seguramente se ha confeccionado bajo las mismas condiciones laborales terribles que el resto de prendas.
  • Aprende a leer las etiquetas.
  • Conocer los sellos ecológicos y sociales te dará mucha información de una sola ojeada.

Empezar a comprar moda de forma responsable supone un cambio de hábitos y eso siempre es lento y gradual, pero actualmente existen muchas alternativas que te harán sentir más cómoda con tus compras y con la ropa que vistes, ¡te animo a descubrirlas!

Imágenes de Unsplash: Lauren Fleischmann, Joseph Pearson

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